EL 27 VENDIMIARIO DE FELIPE GONZÁLEZ (Historia de una traición)
(Prólogo de un libro inédito que fue rechazado en la mañana del 23 de febrero de 1981 por el editor que lo había encargado)
La historia del 27 Vendimiario de Felipe González
Esta "otra" historia del PSOE, lector, es también la historia del 27 Vendimiario de Felipe González. El 9 de noviembre de 1799 (el dieciocho Brumario según el calendario de la Revolución Francesa) se produjo el golpe de Estado que coronó el proceso de la contrarrevolución' burguesa y tuvo como resultado la instauración de la dictadura militar de Napoleón Bonaparte. Un poco mas de medio siglo después, Carlos Marx escribía "EL DIECIOCHO BRUMARIO DE LUIS BONAPARTE", un magistral análisis del golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851, con el que Luis Bonaparte, Presidente de la IIª República, liquidó ésta y abrió paso a su II Imperio. Carlos Marx tituló así su obra, espléndido ejercicio de análisis del proceso que en poco menos de tres años llevó a la Revolución de 1848 al naufragio, para subrayar que ese proceso reproducía como farsa lo que con el primer Napoleón había sido una tragedia. En homenaje a Carlos Marx y como muestra de agradecimiento por lo deslumbrantemente que su pequeño, en páginas, ensayo me enseñó hace años a hacer un análisis de clases de los procesos políticos, he subtitulado esta "otra" historia del PSOE como "EL VEINTISIETE VENDIMIARIO DE FELIPE GONZÁLEZ". Porque se trata también de la historia del golpe de Estado que dentro del partido dio el que era su Primer Secretario, a lo largo de un proceso que culminó con el Congreso Extraordinario de setiembre de 1979. Un golpe de Estado gestado desde hacía diez años y cuya realización ha sido imprescindible dentro de la más global estrategia del bloque de clases dominante para convertir al PSOE en pieza clave de su nuevo sistema de dominación.
Pero como Felipe González no puede compararse con Luis Bonaparte aunque comparta con él la condición de farsante, ni yo soy más que un admirador y discípulo de Marx, no me he atrevido a usar el glorioso titulo del DIECIOCHO BRUMARIO sino el VEINTISIETE VENDIMIARIO. El Veintisiete Vendimiario corresponde en el calendario revolucionario a la fecha de la víspera del Congreso Extraordinario del PSOE de setiembre de 1979. Precisamente a la víspera porque el golpe de Estado de Felipe estaba consumado, la trampa hecha, antes de empezar el Congreso.
Este VEINTISIETE VENDIMIARIO DE FELIPE GONZÁLEZ que tienes, pues, lector, entre las manos, es la crónica y el análisis del largo rosario de traiciones, de la cadena de cobardías y claudicaciones, de la suma de trampas y falsificaciones que ha llevado al PSOE a su muerte como partido revolucionario. A una muerte sucia porque un partido revolucionario puede morir aplastado por la reacción y es entonces una muerte gloriosa, como la de la Comuna de Paris, una muerte de animal varón que toda la creación agranda. Pero la muerte del PSOE come partido revolucionario ha venido por la vía de la traición y la venta al enemigo y esa agonía, como la de los bueyes, tiene pequeña la cara.
Ahora, ya al filo de que empieces conmigo la andadura por las páginas de este VEINTISIETE VENDIMIARIO DE FELIPE GONZÁLEZ, tengo una única advertencia que hacerte, lector. Esta no es una historia neutral. Es una historia verídica, sí. Y te garantizo que guiado por mi convicción de que la verdad es siempre revolucionaria no voy a cambiarte una cifra, escamotear un dato, ni esconder un hecho. Pero no es una historia neutral. Porque yo no soy neutral y porque nadie puede serio. En esta nave espacial que llamamos. Tierra y a esta altura de la Historia de la lucha de clases o se está a favor de la realidad o se está en contra. Todo el que no esté en contra de la realidad como hoy es, está a favor de que siga siendo como es. Yo estoy en contra de la realidad de hoy. Estoy en contra de la dominación y de la explotación del hombre por el hombre. Estoy en contra de las clases dominantes. Y de sus aliados y sus cómplices. Y por eso estas páginas del VEINTISIETE VENDIMIARIO DE FELIPE GONZÁLEZ que ahora empiezas rezuman entremezcladas mi amargura por las pasadas derrotas de la clase obrera a cuya lucha y servicio he puesto mi pluma y mi persona y la confianza y la esperanza de mi fe revolucionaria en que pronto se cumplirá la sentencia de nuestro Cancionerillo:
Las cosas son como son hasta que dejan de serlo.